miércoles, 27 de noviembre de 2013

ELFOS BEREN

ELFOS BEREN

Los elfos son seres inmortales creados por la diosa Dirwest. Estas criaturas cuentan con su propio mundo conocido como el Reino de los Elfos, donde las distintas razas de elfos conviven en armonía y honran a la naturaleza a través de sus acciones. Dirwest es conocida como la diosa de la templanza, amante de la naturaleza y una de las diosas más benévolas de todos los existentes.

Los elfos se dividen en cuatro especies bien diferenciadas. Existen los elfos Lólindir, los elfos Fëanor, los elfos Beren y los elfos Inglor. Cada especie representa un símbolo dentro de los cuatro elementos que rigen el mundo. El Reino de los Elfos también está dividido en estos cuatro elementos, creando zonas donde cada raza habita y permitiendo existir a estos seres.



Cada raza de elfos tiene unas cualidades innatas a su poder elemental y por ello vamos a dividirlos dentro de este glosario que estamos creando. Ya hemos conocido a los elfos Fëanor, también a los Lólindir y en esta ocasión sabremos más sobre los elfos Beren.



Los elfos Beren residen en el Reino Beren, forjado en el inicio de los tiempos por Elwë of Dorthonian y gobernado actualmente por Itarildë Carnesir. Este reino se caracteriza por tener temperaturas de en invierno mientras que en verano superan los 25º consiguiendo que su clima sea seco y donde el aire siempre predomina. Las tierras de los Beren se encuentran al este del Reino y la ciudad se encuentra rodeada por un bosque extenso que todos los elfos conocen como el “Tawar de Álak”.

Las rachas de viento consiguen provocar grandes tormentas que estos elfos están acostumbrados a soportar. Durante las noches, el fuego ofrecido por los Lólindir ilumina la ciudad, a pesar del aire que sopla con fuerza. Esto se debe a un escudo invisible que protege la llama frente a cualquier inclemencia y permite que los elfos Beren se suman en la oscuridad.

La comunidad Beren se considera el pueblo más libre de todos los que habitan el Reino de los Elfos. La máxima en su vida es la propia voluntad, el libre albedrío, la felicidad por encima de todo. Son un pueblo pacífico que aborrece los enfrentamientos, donde tienen un ejército de aire, pero jamás han tenido un servicio militar obligatorio. A pesar de su rechazo por la guerra, dieron su palabra para participar en ella y sus promesas las cumplen hasta el final.

Los elfos Beren se caracterizan los ser alegres, vivarachos, dinámicos, joviales y en ocasiones muy tercos. De todos los elfos que habitan en los cuatro reinos son los más irracionales, sobre todo en las disputas más triviales y descalifican cualquier opinión que esté en contra de la suya. El aire que corre por sus venas les otorga una libertad sin precedentes. Se trata de elfos amistosos, que ayudan a cualquier especie y tienen un vínculo especial con los elfos Fëanor debido a que su reina es mitad Fëanor por parte de madre. Estos elfos se enamoran con facilidad, en ocasiones de dos personas a la vez, pero al final siempre escogen a la pareja que les pertenecerá de por vida.



Todos los elfos son diestros con el arco, tienen un don innato con este instrumento y lo utilizan para cualquier batalla. Su precisión con el arco es excelente, independientemente de qué reino sea y de dónde proceda. Fue uno de los dones que les entregó la diosa Dirwest cuando los creó. El agudizado sentido de la vista, el oído e incluso el olfato es otro de los regalos que les entregó la diosa en su conjunto. Sin embargo, los elfos Beren cuentan con unos poderes que exponemos a continuación.


  • Las flechas de los elfos Beren no son especiales como en el resto de su especie, pero la velocidad que alcanzan es superior a la conseguida por los Inglor, Fëanor y los Lólindir llegando a ser mortales cuando impactan en cualquier zona del enemigo. 
  • Estos elfos tienen unas alas plegadas a la espalda que les permite volar por cualquier territorio. Estas alas se expanden cuando requieren su uso y son casi imperceptibles cuando están inactivas. 
  • Durante el vuelo, los elfos se visten de colores azules para confundirse con el cielo y consiguen ser invisibles a ojos de los demás.  El arte de camuflarse es innato en ellos y son expertos en esa tarea. 
  • La mayoría de elfos consiguen aprender el arte de controlar el aire a su antojo, creando remolinos de viento y consiguiendo neutralizar a sus enemigos con este elemento. 
  • Sus puñales, espadas y dagas son convencionales y no tienen ningún tipo de poder oculto. 
  • Existen determinados elfos, los más poderosos de todas las especies, que consiguen extraer de su interior un rayo de su propio elemento y lanzarlo contra un objeto en concreto. Esta magia élfica solo suele utilizarse en las brechas que se abren entre los distintos mundos y que solo pueden “cerrarse” con estas acciones. 


Los elfos Beren no pueden morir por enfermedades, tampoco por heridas simples, sino solo mediante la desangración completa del cuerpo. Como ya he dicho más arriba, son seres inmortales, aunque tienen la capacidad de ascender. Esto significa que dejan la vida terrenal, el Reino de los Elfos o cualquier otro mundo que habiten y se elevan hacia los que ellos consideran el descanso eterno. No es una muerte sino una nueva manera de existir, en un plano distinto y donde podrán reunirse con todos los seres queridos que se elevaron o fallecieron.

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